Escrito por: María Egea
El consentimiento en las relaciones sexuales a la hora de relacionarnos íntimamente es esencial a la hora de respetar, cuidar y no vulnerar a la pareja sexual. Es la parte que compone y garantiza que la relación sexual sea consensuada, parta del respeto y del disfrute de ambas personas.
A nivel legal, moral y social; el consentimiento es un tema clave en el día a día. Puede que alguna vez, te hayan invitado tus amigos a un plan que no te apetecía nada y has dicho que no. Estos amigos pueden sentirse decepcionados, pero tu estas en tu derecho de rechazar el plan (vamos, no consentir). En este artículo, estudiaremos acerca del consentimiento y su importancia en las relaciones sexuales (si necesitas ayuda en tu sexualidad haz CLICK aquí).
El consentimiento y sus implicaciones
Cuando hablamos del tema, comenzaremos a tener diferentes pensamientos a partir de lo que nos hace pensar la palabra, como: ley, agresión, moral etc. El consentimiento se ejerce y se práctica con cada una de las personas con las que interactuamos, a la vez que las personas ejercen el consentimiento hacia nosotros.
En las relaciones sexuales tanto los gustos como los limites en cada persona son diferentes, es por eso muy importante hablar con la persona antes de suponer. Hay algunas creencias, comportamientos y pensamientos que vulneran el respeto al consentimiento y la dignidad humana, teniendo consecuencias a nivel jurídico para la persona, además de consecuencias en la autoestima, disfrute y salud mental de la otra parte.
Qué es y por qué es importante el consentimiento
¿Qué es el consentimiento en las relaciones sexuales?
El consentimiento sexual se entiende como un acuerdo entre dos o más personas para llevar a cabo una práctica sexual. Es importante detectar las señales que percibimos en nuestra pareja a la hora de entender el consentimiento para saber más puedes leer «cómo hablar de sexualidad en pareja» de nuestro blog). Una respuesta afirmativa, una señal de excitación, su expresión facial y lo que comunique antes, durante e incluso después del acto, son aspectos a considerar.
Muchas veces se puede presuponer erróneamente que otra persona está consintiendo por señales que socialmente han sido asociadas a ello: la ropa que utilizan, si han bebido o no, decir “si” después de insistir o de coartar y otros ejemplos que mantienen una visión falsa acerca de lo que significa realmente consentir. Otros falsos mitos están muy relacionados con el género, presuponiendo que mujeres con actitudes más coquetas o con determinado tipo de estilo a la hora de vestir aportan su consentimiento por estos aspectos, entre otros, siendo una creencia falsa que afecta y daña a las mujeres.
También encontramos creencias como que los hombres “siempre quieren”, es importante considerar las emociones, circunstancias y hablar con nuestra pareja sin hacer suposiciones. Ya sean relaciones sexuales esporádicas o relaciones sexuales con una pareja sentimental, es esencial respetar la integridad y deseo de la persona. La comunicación es una herramienta clave a la hora de ejercer y respetar de manera eficiente el consentimiento.
La importancia del consentimiento en las relaciones sexuales
El consentimiento es esencial en el disfrute de las relaciones y en que nos sintamos cómodos durante el acto; favoreciendo la confianza personal y con la pareja, el autodescubrimiento sexual y la autoestima al establecer límites claros sobre aquello que nos gusta y lo que no durante el acto. Esto crea un entorno de seguridad que afecta fuera y dentro de la cama a la relación de pareja, haciendo más fácil la apertura emocional, el respeto y una autoestima saludable.

Situaciones donde no hay consentimiento en relaciones sexuales
El consentimiento en las relaciones sexuales debe darse desde la misma capacidad de decisión de los integrantes o las personas implicadas. Situaciones donde para conseguir el consentimiento se pone en peligro la salud física o psicológica, el empleo, sustento, seres queridos o donde la edad sea un factor determinante puesto que la diferencia de esta marca una clara desventaja en madurez, experiencia vital e incluso se encuentra recogido en el código penal, arrojan un claro NO sobre el consentimiento.
Solemos asociar estos hechos a situaciones fuera de la pareja: desconocidos que insisten, intentan acercamientos no deseados incluso cuando la persona se ha posicionado con un rotundo “no” o utilizan drogas para forzar el consentimiento. Estas situaciones, desgraciadamente, son una realidad. Sin embargo, otra realidad es la de las relaciones de pareja. Algunas personas creen que deben aceptar incluso cuando no tienen ganas por contentar a su pareja, esta creencia afecta muy negativamente al vínculo, al disfrute sexual y a la autoestima de la pareja.
Un vínculo desde el amor y el respeto siempre maneja el consentimiento. Tácticas aprendidas o creencias como la manipulación, expectativas sexuales exageradas o el chantaje para lograr que la pareja “acepte” son aspectos nocivos a tratar, que deben cesar y que se deben reconocer para no caer en dinámicas tóxicas en la relación.
El consentimiento es un proceso cambiante
Podemos pensar que una vez que se otorga el consentimiento, este significa un “si” hasta que finalicen las relaciones sexuales, sin embargo, es importante respetar y entender que tanto nuestro acompañante como nosotros mismos tenemos el derecho de decir “no” o de parar las relaciones en el momento que se deseé por el motivo que sea. La comunicación es esencial para crear un clima agradable en la cama, establecer nuestros límites como determinar lo que nos gusta o no, ayudará a sentar las bases del consentimiento, de nuestro agrado de la experiencia y de la confianza tanto de nuestra pareja como propia.
La importancia del consentimiento en las relaciones sexuales según la ley
En España la ley recoge el consentimiento sexual reconociendo su importancia como derecho y delito denunciable. Actualmente está en vigor la ley del “solo sí es sí”, o Ley orgánica 10/2022, por la cual se establece que el consentimiento debe ser expreso, libre y entusiasta, definido como actos que expresen de manera clara la voluntad de la persona.
Se recoge que la edad mínima de consentimiento son 16 años. En el marco legal, se identifica tajantemente toda actividad sexual realizada sin el consentimiento de la otra parte como un delito de agresión sexual, esta práctica es vista como un tipo de violencia que atenta contra la integridad y el honor. Los procesos de denuncia a día de hoy requieren de pruebas exhaustivas e investigación de los casos. El incumplimiento de esta ley contempla penas de prisión.
Consentimiento en relaciones sexuales según el tipo
Como bien mencionamos anteriormente, en todo tipo de relaciones es esencial respetar el consentimiento. Tanto en relaciones de más carácter ocasional o bien en matrimonios consolidados, no se puede dar por sentado la respuesta de nuestra pareja por aspectos como: la situación, el haber invitado a la cena, los años de relación o experiencias previas que nos hagan pensar que podría querer.
El respeto por el otro es vital, sin embargo es también muy importante que nosotras o nosotros mismos impongamos sin miedo nuestro consentimiento de manera clara: No podemos consentir solo por agradar a nuestra pareja o cita, por hacerle feliz o porque nuestra pareja tenga ganas aunque nosotros no. Los entornos cálidos y sanos favorecen el abrirnos a nosotros mismos con autoestima y marcar unos límites sanos con nuestra pareja.
Educación sexual y la importancia del consentimiento
Durante años, se han creado mitos, creencias erróneas o desinformación acerca no sólo del consentimiento: aspectos como el sexo, expectativas o el qué se debe hacer durante las relaciones han sido llenados con bulos y mentiras. Entre otras cosas, la pornografía fomenta estos falsos mitos y representa un peligro al ser una fuente de desinformación para la juventud sobre el sexo.
Este tipo de contenido, por lo general, crea expectativas muy peligrosas puesto que no solo no muestran dinámicas normales ni éticas; además de poner el consentimiento en un segundo plano o de paso, fetichizar la ausencia de consentimiento en las relaciones sexuales. Es muy importante dejar de tomar el sexo como un tabú, al ser este un aspecto natural e inevitable de la vida.
La educación sexual no sólo contesta a las preguntas que los jóvenes o no tan jóvenes puedan plantearse sobre la anatomía o las prácticas sexuales. La educación sexual enseña sobre respeto, sobre mantener la salubridad en las relaciones y cómo hablar de consentimiento y aplicarlo; desmontando mitos y rompiendo así con prácticas dañinas para la sociedad. Tanto los hogares como los centros educativos juegan un papel esencial en la concientización en salud de los jóvenes.

Cómo hablar de consentimiento
Es importante crear entornos seguros donde la comunicación sea libre y se favorezca la expresión. A día de hoy sigue habiendo multitud de tabús sobre la sexualidad y los temas que la rodean, es normal entonces que por vergüenza o por prejuicios, no todas las personas estén dispuestas a compartir dudas y experiencias de manera libre. Es algo natural en el proceso de enseñanza al igual que lo es el sexo y el consentimiento. No juzgar y saber reconocer situaciones donde o bien no hemos marcado los límites o no hemos sabido respetar correctamente las señales de otras personas sobre su consentimiento, son pasos clave a la hora de hablar sobre la educación en este tema.
Señales de alerta cuando se ignora la importancia del consentimiento
No todas las personas, nos expresamos de la misma manera. El autoconcepto, la autoestima, experiencias anteriores etc, pueden marcar mucho la seguridad y el convencimiento con el que alguien expresa su consentimiento. Sin embargo, algunas señales más orientativas que pueden expresar que la persona está cediendo en lugar de consintiendo son:
- Silencio. No hay un diálogo fluido. La persona duda o calla. Es importante saber: el silencio nunca indica conformidad ni es un sí.
- Incomodidad. Revolverse en el asiento, no establecer contacto visual/rehuir con la mirada o marcar distancia pueden indicar que la persona no se encuentra cómoda en esa situación.
- Respuestas ambiguas. Si la persona siente estar siendo coaccionada o amenazada, puede no dar un “no” directo por miedo a estar en peligro.

Es importante recordar: Solo el sí es sí; ni el silencio, ni una respuesta ambigua son sí o un “No” sinónimo de querer que se insista.
Cómo fomentar la importancia del consentimiento en las relaciones sexuales
Algunas características importantes a fomentar para garantizar y enseñar sobre un correcto cumplimiento del consentimiento son valores como la empatía, el respeto, la consideración por la pareja, la autoestima, el autoconocimiento y la educación sexual.
Trabajando conjuntamente, podemos conseguir una mejor concientización sobre el consentimiento y sobre el respeto.
Si eres una persona que te cuesta hablar este consentimiento o necesitas trabajar decir no, en Trilum Psicología podemos ayudarte. Puedes llamarnos al 650705883, escribirnos a contacto@psicologiatrilum.es o reservar cita haciendo CLICK aquí.
Preguntas frecuentes
¿Por qué es tan importante el consentimiento en relaciones sexuales?
El consentimiento en las relaciones sexuales puede ir determinado por muchos aspectos como la excitación, los valores si se habla de infidelidad o las creencias de una persona. El consentimiento reúne no sólo aspectos básicos de las relaciones sexuales como que ambas partes sientan placer. El no respetar el consentimiento vulnera la integridad y el honor de la otra persona o personas. El respeto al consentimiento sexual es el respeto a la integridad de la persona.
¿El consentimiento debe ser siempre verbal?
Hay muchas formas de otorgar consentimiento a la otra persona. La manera más directa de asegurar que se está cumpliendo es recibir el “sí” expreso de la persona.
¿Hay consentimiento si hay alcohol de por medio?
Un requisito para el consentimiento es que sea una decisión equilibrada por ambas partes. Una persona que ha bebido y se encuentra afectada por el alcohol no puede consentir puesto que sus capacidades de decisión están reducidas en ese momento. Lo prudente es que la persona consienta en un estado consciente y no esté influenciada bajo los efectos de las drogas.
¿El consentimiento se aplica dentro del matrimonio?
Por supuesto. El consentimiento es básico en todo tipo de relaciones donde se produzcan las relaciones sexuales. El consentimiento va más allá del amor, de la cercanía o de las expectativas que tiene tu pareja; el consentimiento habla sobre el respeto e integridad de uno y hacia los demás
Sobre mi
Trilum Psicología es un centro de psicología sanitaria ubicado en Almería, formado por psicólogas especializadas y comprometidas con el bienestar emocional. Ofrecemos terapias individuales y de pareja, enfoques como EMDR, hipnosis clínica y terapia infantil/adolescente, para acompañar en procesos de ansiedad, depresión, adicciones, trauma, autoestima y gestión emocional. Nuestro espacio es acogedor, cercano y libre de juicios.
- Trilum Psicología
- Trilum Psicología




