Señales de adicción emocional: Cómo identificar la dependencia emocional en relaciones y salir de ella
Escrito por: María del Mar Santoyo A menudo escuchamos frases como «eres mi adicción» en canciones románticas, pero la psicología sugiere que esta metáfora es mucho más literal de lo que creemos. Y es que la adicción emocional se puede comparar con los efectos del consumo de drogas. Son comunes características como la pérdida de control de impulsos, girar en torno a la “droga” (pareja) y los deseos intensos de “consumir” los efectos que te produce estar con esa persona. Si alguna vez te has preguntado si lo que sientes es un apego sano o una necesidad patológica, en este artículo hablaremos sobre los síntomas y señales de adicción emocional (o dependencia emocional). ¿Qué es la Dependencia Emocional? En esto, como en todo, hay matices. La dependencia emocional está muy mal vista actualmente. Sin embargo, no podemos olvidar que los humanos somos seres sociales y, por lo tanto, dependientes. Si no fuera por esto, no estaríamos donde estamos a día de hoy. Por lo tanto, luchar en contra de nuestra naturaleza social es casi imposible. La dependencia emocional no sólo no es mala, sino que es necesaria. Lo que debemos preguntarnos es cuándo empieza a ser desadaptativa. La dependencia emocional disfuncional no es simplemente querer mucho a alguien, sino que se trata de cubrir necesidades emocionales propias con lo que otra persona nos da. Esto provoca que la pareja esté en desequilibrio y que una de ellas quede “por encima” de la otra. ¿Sabes de ese amigo que desde que se echó pareja no ha vuelto a ninguna quedada? Ese que ya no sale ni a comprar el pan sin su pareja. Eso probablemente sea un caso de dependencia emocional disfuncional. Si no lo conoces, quizá podrías ser tú. Piensa en ti misma: ¿alguna vez has cancelado un plan que te hacía mucha ilusión solo porque él te escribió a última hora diciendo que se aburría? o ¿has sentido que tu día entero se arruinaba solo porque te contestó un mensaje de forma cortante? En este artículo hablaremos exactamente de esto. Lamentablemente, muchas personas normalizan esta conducta. Creen que el sufrimiento, los celos o el control son pruebas de amor profundo, cuando en realidad son señales de alarma de una dependencia psicológica severa. Autores como Schaeffer señalan que estas personas pueden llegar a soportar humillaciones y desprecios con tal de mantener la relación, impulsadas por una necesidad desmedida de aceptación y afecto. Adicción emocional vs amor sano: diferencias clave Lo que hemos ido viendo a lo largo de los años nos ha mostrado un amor ideal. En películas, canciones y libros se ha confundido el amor con la adicción, las parejas ideales con las parejas dependientes. Y, efectivamente, todos tienen en común que existe una gran conexión, pero también hay grandes diferencias que hay que tener en cuenta si lo que buscamos es una relación saludable. Las relaciones sanas tienden a beneficiar a ambos. En cambio, una relación codependiente está desequilibrada: los miembros de la pareja no actúan como iguales, sino que uno de ellos tiende a asumir el papel de cuidador y esto permite comportamientos destructivos de su pareja. El amor sano es una elección consciente. En cambio, la adicción emocional surge de la necesidad desesperada. En términos generales se podría decir que una relación sana se basa en la LIBERTAD, y una “tóxica” en INSEGURIDAD. Pero, como en todo, no siempre es blanco o negro. ¿Cómo detectamos qué tipo de relación es la nuestra? Principales señales de adicción emocional En el amor “adicto”, sentirás inseguridad y desequilibrio. Uno de vosotros está por encima del otro y el objetivo es cubrir las necesidades de uno de los dos. Si en tu pareja esto ocurre, podrías sentirte identificada con alguna (o varias) de estas señales. Miedo intenso a perder a otra persona Tienes miedo de que la relación pueda acabar. Si te deja, probablemente hagas todo lo posible por volver porque no te imaginas tu vida sin pareja. Si la relación acaba, harás intentos por volver para saciar tu miedo a la soledad. Necesidad constante de atención y validación Si buscas el cariño de tu pareja todo el rato y necesitas comprobar si la relación sigue bien, es posible que tu estado de ánimo dependa de la atención que recibes. Pero, esta necesidad puede llegar a ser insaciable. Ansiedad cuando no responde mensajes El silencio se puede convertir en un infierno. Quizá necesitas controlar la vida de tu pareja para asegurarte de que no la vas a perder. Si no responde los mensajes, te pones en lo peor y comienza de nuevo la batalla en tu cabeza (y con tu pareja). Sentir que sin esa persona no eres nada La dependencia emocional puede afectar a tu autoestima y hacerte perder la autonomía. El miedo a hacer tu propia vida sin contar constantemente con la pareja puede llevarte a olvidarte de quién eres como individuo y sentir que has perdido el control de tu vida. Señales emocionales de dependencia en relaciones Además de las alertas principales, existen señales emocionales y psicológicas que acompañan a este problema. ¡Ojo! Esto no quiere decir que tengan que estar todas presentes, ya que nada es exactamente igual que en la teoría. Baja autoestima Sientes que no eres suficiente y que no mereces un amor sano y respetuoso. Culpa constante Crees que eres responsable de los cambios que debería hacer tu pareja y que todo lo malo que ocurre es por tu culpa. Idealización extrema Has creado un “halo” de perfección alrededor de tu pareja y no ves sus defectos. Miedo a estar solx La soledad te aterra, por lo que prefieres una relación adictiva antes que enfrentarte al “vacío”. Señales conductuales de adicción emocional Tu forma de actuar ha cambiado para adaptarte a la relación. Te recordamos que, de nuevo, no todas son necesarias, sino que PUEDEN aparecer. Dejar amigos y aficiones Te has aislado de tu entorno y has apartado tus intereses personales para estar disponible 24/7 para tu pareja. Cambiar tu personalidad

